ACADEMIA DE PELUQUERIA PROFESIONAL

CUIDADOS Y CONSEJOS

ESTE IMPORTANTE ARTICULO  TRATA DE LA IMPORTANCIA DEL MANTENIMIENTO DE UNA PELUCA, DE SUS PAUTAS Y  DE TODOS LOS DETALLES A CONOCER PARA SABER (Y COMPRENDER) COMO MAS CORRECTAMENTE LLEVAR A CABO TODO ESTO CON EL FIN DE EVITAR  ANTICIPADAMENTE EL DETERIORO DE LA PELUCA.

NOTA: Todo cuanto sigue es implícitamente válido obviamente a los voluminizadores, a los postizos,  las coletas, las extensiones y todo artículo confeccionado sea con cabello sintético o natural.

Por definición una peluca es una cabellera postiza de cabello sintético o natural, utilizada principalmente por fines estéticos.

La confección de una peluca en la actualidad se realiza sobre un “gorro” que es elástico y transpirable, cosiendo a máquina finas tiras de cabello sobre el de distintas características con el fin de dar con un estilo y un color determinado.

Pueden haber partes confeccionadas a mano como las superiores y frontales (denominadas mono top y lace front) para un “efecto piel”  más realístico imitando el nacimiento natural del cabello.

Ambos tipos de confecciones determinan una cierta calidad en su acabado, sencilla o mayor, en función también del tipo de cabello utilizado y de su propia calidad.

De cualquier forma que esté confeccionada una peluca, esta no deja de ser un articulo muy pero que muy delicado y sujeto a usura, de allí la importancia irrefutable y obligatoria de un mantenimiento apropiado.

Como ya comentado previamente la finalidad estética de una peluca hace que queramos con ella pasar desapercibidas y por lo tanto “que no se note”. Una peluca que no tiene su cuidado y mantenimiento apropiado está destinada a perder su naturalidad y por lo tanto a notarse visiblemente por haberse sobre todo convertido su cabello (por resecarse)  sin movimiento natural o enredarse o haber además perdido textura suavidad y el brillo natural que tenia al principio.

Todos estos son los “síntomas “de una peluca mal cuidada  o con falta de cuidado, ya sea por dejadez, desconocimiento o uso inapropiado de la misma.

Muchas personas por no conocen toda la información que le detallamos en este artículo, hasta dudan de la posibilidad de lavarla percibiendo su delicada constitución, pero el lavado es justo la clave de un correcto mantenimiento e de su larga duración.

Antes de explicar cómo lavar una peluca sintética, es preciso haber seguido las pautas de:

Mantenimiento e hidratación entre un uso y otro.

Sobre todo si el cabello es  largo, CADA VEZ que nos quitamos la peluca para guardarla, tenemos que desenredarla previamente; con un cepillo grande sin púas preferiblemente o de púas anchas  para evitar romper los nudos que pueden haberse formado y dañar el cabello.

Sucesivamente aplicamos (siempre en seco) «acondicionador exprés» (bifásico) spray sin enjuague. Así favoreciendo la hidratación y el brillo sin «engrasentar» demasiado como en el caso de las mascarillas para el cabello humano.

Cabe precisar que el pelo sintético no absorbe productos como el pelo natural, por lo tanto NO podemos aplicarle espumas, serums, mascarillas etc.. porque apelmazan y ensucian mas la peluca o pieza..Solo un acondicionador exprés, ligero pero hidratante cumple con la función sin apelmazar.

 

ESTA ES LA PRIMERA CAUSA de un deterioro prematuro de una peluca: la mala hidratación con independencia de la frecuencia de los lavados (apropiados) aplicados.

Comenzaremos en cepillar despacio. Poco a poco, desde las puntas hacia arriba. Desenredando eventualmente los nudos que pueden haberse formado por el roce natural con nuestra ropa o incluso, como en el caso de cualquier otro cabello, debido a las muchas horas en movimiento..

Cada vez que nos quitemos una peluca, será buena práctica desenredar la misma como se ha descrito arriba. Y si a la vez que aplicamos el acondicionador exprés sacudimos ligeramente la peluca para que este filtre y penetre mejor, estaremos devolviéndole nuevamente su  volumen natural en el caso que  este con el uso se  hubiera reducido bien porque hemos preferido aplastarlo ( recomendamos no chafar mucho  la peluca, solo es cuestión de acostumbrarse, recordar que el que tiene pelo tiene volumen  sobre todo si está peinado como de peluquería, y una peluca luce más natural si no la aplastamos que si la aplastamos). A la vez que hemos humedecido con el acondicionador nuestra peluca, las puntas  habrán recuperado su ondulación natural y parecerá que se hayan auto peinadas quedando así listas ahora para el siguiente uso…

LAVADO DE UNA PELUCA DE COLÁGENO

Desenredamos previamente con un cepillo grande sin púas preferiblemente o de púas anchas para evitar romper los nudos y dañar el cabello.

Sencillamente la lavamos a mano, a remojo, más bien enjuagando como cuando lavamos una prenda delicada, utilizando un champú HIDRATANTE: es decir, todos aquellos champús que no resecan el cabello sino mas bien aportan hidratación por contener algo de acondicionador en su formula. Por ejemplo: los champuses indicados para cabellos secos, dañados, castigados, teñidos etc… Lavamos la peluca o voluminizador sin frotar mucho tratando más bien de lavar la parte interior del  gorro que es la que absorbe el sudor, ya que el cabello de por si se lava en este proceso de remojo.

Aclaramos con abundante agua después de 20 minutos, secamos la mayor cantidad de agua con una toalla y dejamos secar al aire libre sobre un soporte. En el caso de una peluca de cabello largo, volvemos a cepillar para devolverle su forma natural que en el caso de puntas largas y onduladas o ligeramente hacia fuera podremos reafirmar tras sacudir ligeramente la misma como explicado precedentemente en el paso de la hidratación. En el caso de pelucas totalmente lisas  no hace falta sacudir la peluca al cepillarla.

Una vez seca si lo consideramos oportuno para reafirmar aun más puntas y volumen podemos volver a aplicar un poco de acondicionador exprés tal como descrito precedentemente  en el apartado de mantenimiento tras el uso.

Las pelucas de Colágeno al igual que cualquier otra peluca sintética con el tiempo pueden resecarse y progresivamente  enredarse en las puntas sobre todo si se trata de cabello largo, debido al calor, al  roce con nuestras prendas, a los asientos donde nos sentamos etc..

.. Pero…a diferencia de las demás podemos recuperarlas.

Todo tipo de enredo hasta el más difícil puede deshacerse con paciencia y cariño. En especial modo en el caso de pelucas largas, NO  sirve de nada cepillar fuerte, como si estuviéramos cepillando nuestra melena. Con este gesto si damos con un nudo podríamos romper el cabello o crear un cierto efecto frizz debido a que su elasticidad estaría deformando su forma. Nos encontraríamos con un resultado decepcionante en el aspecto como si estuviera viejo de años….mejor intentar el  desenredo de bajo del aguan durante el lavado y con el champo puesto.

Aun así….. Y aquí está la característica MAS INCREÍBLE, podemos recuperar su forma y textura nuevamente. Con calor, planchándolo otra vez y volver a su estado original como si fuese nuevo!!!

Por último, pero no menos importante, es preciso recordar que no todas las peluquerías están especializadas en el tratamiento de artículos de posticeria, por lo tanto si es que decidimos acudir a una de ellas, no podemos dar por sentado que conozcan y apliquen a la letra nuestros consejos y cuidados recomendados en especial modo a la hora de restaurar con calor el cabello sintetizado de Colágeno.

COMO LAVAR UNA PELUCA DE CABELLO NATURAL

En el caso de una peluca de cabello natural dada su calidad y el coste elevado, es más que aconsejable acudir a los servicios un profesional de la peluquería por su mas acreditada experiencia en  el cuidado a base de buenos productos y el conocimiento técnico del cabello natural y su manipulación

No obstante si queremos lavar en casa nuestra peluca de cabello natural, básicamente tenemos que hacerlo siguiendo los mismos pasos descritos anteriormente en el caso del lavado de una peluca sintética: es decir,  cepillado previo con todo el cuidado posible al fin de evitar tirones innecesarios y rupturas de cabello. Lavado con un champú altamente hidratante y EN ESTE CASO SÍ tras aclarar el champú, debemos aplicar una buena mascarilla que nos ayudará a terminar de desenredar del todo los eventuales nudos así como a dejar el cabello mas suave y no reseco. En el caso de un cabello ondulado, la mascarilla  aplicamos cepillando el cabello para repartirla convenientemente y seguido con la maño cerrando el puño fijamos un poco las puntas para dejarle la ondulación natural en lugar del aspecto liso tras el cepillado (al igual que con nuestro cabello). A continuación  aclaramos la mascarilla con ABUNDANTE agua siendo este punto muy importante, para no dejar el cabello apelmazado o grasiento. Entre el público general NO profesional es frecuente que se realicen los mencionados pasos pero el resultado no sea satisfactorio debido a que no se ha tenido escrupulosamente en cuenta la importancia del desenredo, la hidratación y el aclarado final del cabello. A menudo creemos haberla lavado bien y lamentablemente no es así. Por esta razón , una vez mas preferimos recomendar el cuidado de una peluca natural en mano de un profesional si nos damos cuenta que no somos  del todo capaces de cuidarla como se debe y sobre todo de peinarla como nos gusta. La naturalidad e indefectibilidad dependen justo de ello.

Cuanto a la frecuencia de los lavados, esta depende obviamente del uso que hacemos de la peluca, pero por norma general recomendamos lavarla una vez a la semana si es que la utilizamos prácticamente a diario, o en cuanto vemos que pierde la naturalidad en los movimientos y en el tacto comenzando a resecarse por el ambiente y el mismo uso debemos lavarla en seguida, de lo contrario nos costará mas trabajo recuperarla a su estado optimal..

Así que si nos damos cuenta que nuestra peluca está sufriendo un deterioro en su aspecto debemos acudir a los servicios de un profesional para que la pueda tratar convenientemente lavándola y restaurándola como es posible.

Por concluir, la garantía de una peluca está en las manos de quien la cuida, habiendo casos de pelucas que duran tan solo 6 meses como otras que están estupendamente tras un año y medio de uso.